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Pt.7

*algunos hechos relatados en la presente historia efectivamente ocurrieron* El amo a veces se pasa de patudo. Cómo él es medio raro, le gusta hacer cosas raras, o meterse en batallas a las q nadie lo invitó.  Una vez, en un octubre de hace 3 años, el amo andaba pasado de vueltas. Entre marchas y el clamor de gente desconocida, el amo quiso poner de su parte. Se le ocurrió una idea bastante inocua, pero mientras más avanzaba, más se llenaba de entusiasmo, el asunto fue el siguiente: Agarró una cachá de hojas y les imprimió cosas que el amo denominaba como poemas combativos. Hizo una rigurosa selección de poemas escritos por puros poetas chilenos, los imprimió y partió conmigo a pegarlos por las calles de su pueblo de mierda.  Caminamos mucho, pegamos muchos poemas y claro, era yo el encargado de pasarle mi lengua a las hojas para que las pudiera pegar en paredes, ventanas, postes, escaleras y cuánta cosa estuviera a la vista. Cada vez q agarraba una hoja, me la ponía cerca del ...

Pt.6

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El abuelo del Amo siempre decía que existen muchas palabras mágicas. Que no sólo hay magia en Por favor y Gracias, o Perdón y Permiso, que había una buena cantidad de palabritas perdidas por ahí y que él se dedicaba a coleccionar como si fueran medallas. Yo siempre le creí a ese caballero, además, sucede que el Amo me ha dicho cosas bien bonitas a lo largo de mi vida, por ejemplo: "Qué bueno que vinimos contigo, Pacho!"  Esta es una de mis preferidas. Me acuerdo que salimos a pasear todos juntos, el Amo, sus dos apéndices y yo. Somos una manada de 4, los apéndices corren por la plaza, yo busco wesitos y el Amo nos vigila a todos. De pronto unos perros de otra manada quieren asustar a la Leonor, y ahí salgo yo con mi imponencia de siberiano (mi papi era desos), y les ladro a todo pulmón que no se metan acá, que este es mi territorio y del Amo y de sus apéndices y que se vayan guau guau GUAU!  Los ojitos de orgullo en la cara del Amo no me calan tan hondo como sus palabras mági...

Pt.5

  *Los lanzamientos 2, 3 y 4 lamentablemente no pasaron el filtro editorial. Hoy me urge contar una historia que no tiene mucho que ver conmigo. Aunque por supuesto soy el protagonista, es el Amo el que aparece a darle waraca al cuento. Resulta que estaba yo descansando al sol, mientras esperaba que el Amo volviera de quién sabe a dónde va cuando me deja solito en el depa, y de pronto tocaron la puerta. Olía al Amo, pero diferente. Tocó varias veces hasta que me arriesgué y abrí con mis patas súper pulentas. Era el Amo, pero en una versión mini. Estaba apurado, decía que buscaba al Amo adulto para decirle algo IMPORTANTÍSIMO. Le expliqué que el Amo adulto había salido, que ni idea de a qué hora volvía, pero que yo lo podía ayudar (me senté, inflé el pechito, y saqué la lengua con orgullo). Él me dijo eso tan importante que tenía que explicarle al Amo adulto, así bien solemnemente, como para que no se me fuera a olvidar niuna palabra. Lo que vino fue mi ataque de risa (y debo pedir ...

Las inaventuras de Sir Melchor Pt.1

  No tenía ni un mes de vida y me acuerdo que llegó mi humano, que en ese entonces era un soberano desconocido, y me separó de mis papis así no más, y me llevó a una casa, y después a otra, y a otra y.... El humano, así lo nombraba en ese entonces, me daba comida, de una bien pulenta que me hacía súper bien según él (el humano no entendía que los otros perros se reían de mi pelo brillante, pero bueno, es un humano, qué más le vamos a pedir). El humano era bueno pa correr, no como los otros humanos que yo veía. Eso me gustaba, porque cuando los otros perros se hacían los obedientes, y se contenían apenas las ganas de salir corriendo a lo maldito, yo allá iba con mi humano, corriendo con la lengua de un metro pa afuera y con el pechito bien inflado. Igual se cansa rápido el humano, y al final tengo que hacerme el agradecido por semejante paseo, que siendo honestos, fue bien fomeque esta vez. Pero bueno, ahí está otra vez, es un humano! Es una pena pensar que si hubiera sido un poquit...