Las inaventuras de Sir Melchor Pt.1

 No tenía ni un mes de vida y me acuerdo que llegó mi humano, que en ese entonces era un soberano desconocido, y me separó de mis papis así no más, y me llevó a una casa, y después a otra, y a otra y....

El humano, así lo nombraba en ese entonces, me daba comida, de una bien pulenta que me hacía súper bien según él (el humano no entendía que los otros perros se reían de mi pelo brillante, pero bueno, es un humano, qué más le vamos a pedir). El humano era bueno pa correr, no como los otros humanos que yo veía. Eso me gustaba, porque cuando los otros perros se hacían los obedientes, y se contenían apenas las ganas de salir corriendo a lo maldito, yo allá iba con mi humano, corriendo con la lengua de un metro pa afuera y con el pechito bien inflado.
Igual se cansa rápido el humano, y al final tengo que hacerme el agradecido por semejante paseo, que siendo honestos, fue bien fomeque esta vez. Pero bueno, ahí está otra vez, es un humano! Es una pena pensar que si hubiera sido un poquito más ??? en su vida anterior, ahora sería un pewito como yo, pero el idiota dale con que...

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